para nadie,
para sí,
para nadie.
Maravilloso sin sentido que me añade
un fragmento de hermosura
un segundo de ilusión.
No buscar nada
descansar ¡por fin !
de esa continua conquista
que es la vida.
Estar,
simplemente estar,
suspendido en el universo,
encaramado a una escalera infinita
que te eleva, que te hace, que te llena.
Momentos de gratuidad
de don eterno
porque no hay consciencia
no hay interés.
Yo, simplemente yo.
Y mis sueños,
y mi cuerpo,
y mi mente perdida
en ese infinito que me habita.
