domingo, 22 de septiembre de 2013

Adios

Ella me díó la fuerza para leer estas palabras...


Queridos familiares y amigos. Hoy decimos adios a mi madre. Yo no puedo deciros como el ángel en la noche del sábado santo "no estéis tristes". No puedo evitar el estarlo. 
Pero sé, estoy seguro de que en el Cielo hoy es un día de gran alegría. Alegría porque Dios, ese Dios humilde y misericordioso, cuenta hoy con un ángel más. Estoy seguro de que mi madre ya está con El, con su amado Dios al que tanto ha rezado y adorado toda su vida.
Estoy seguro de que ya está cantándole esas canciones que en sus últimos años no paraba de cantar.

Mi madre ha pasado mucho tiempo en esta Iglesia. Su misa, sus reuniones, en el grupo de limpieza...
Me acuerdo cuando regresaba de una misa diciéndome "¡qué misa más bonita! ¡cuánto hemos cantado!".

Hoy me dirijo a vosotros para deciros que me parece que el mejor homenaje que podemos hacerle es el vivir esta ceremonia con recojimiento, con sentimiento. Y cantando.
Cantemos desde nuestra tristeza esa alegría que ella tiene de estar ya con Dios.

Y también con su madre, la Virgen de la Fuensanta a la que tanto ha rezado. Que ella nos consuele y nos dé esa certeza de que está ya con ellos.

Termino diciéndole la frase que tanto le gustaba y que siempre le hacía sonreir. Con mi último "¡viva la Virgen de la Fuensanta! te decimos adios. 
Cuida de nosotros, sobre todo de Pedro.

Rezemos, cantemos porque sabemos que estás ya gozando de la alegría eterna.


2 comentarios:

Manolo dijo...

Seguro que te observa con orgullo y satisfacción. Son estos recuerdos tan entrañables los que te acompañarán siempre y te ayudaran a sobrellevar la falta. Un abrazo.

Maria Francisca Luque dijo...

Hola soy Paqui, no estés triste tu madre seguro que esta feliz, besos me acuerdo de ti.